Las Sales de Epsom son beneficiosas tanto interiormente como exteriormente.
Se utilizan como uso interno como un laxante suave, para realizar limpiezas de hígado y para la expulsión de pequeñas piedras.
Como uso externo se usa en forma de sal de baño para aliviar dolores y contracturas musculares así como calambres y para el tratamiento de la uña encarnada.