Es una planta muy activa en los cálculos de oxalato cálcico ya que ayuda a disolver los cálculos (sobre todo de oxalato, los cusantes del 80% de los cálculos del riñón), y previene y evita la formación de los mismos.
Además de tener capacidad para disolverlos, es diurético, por lo que forzará la diuresis, dificultando con ello cualquier tipo de depósito o precipitación a nivel renal.
Otra de las peculiaridades del Lepidium es su acción contra la leishmaniasis, una enfermedad parasitaria transmitida al hombre por los mosquitos y que afecta al hígado, bazo y mucosas.
Debido a la lepidina, también sirve para reducir los síntomas de la diabetes, la hipertensión arterial y la anemia, ya que tiene funciones antidiabética, antirreumática, uricosúrica, sedante, eupéptica, hipotensora, antilitiásica, antimicrobiana y protectora hepática.
Modo de empleo:
Poner 1 litro de agua a calentar y cuando hierva, añadir 40 gr de la planta seca. Tapar, dejar enfriar y colar.
Si el sabor no resulta muy agradable, porque es un poco amargo, se puede endulzar con miel o azucar de caña.
En el caso de padecer cálculos renales, se recomienda consumir 3 tazas de esta infusión al día, durante 1 mes, aunque ya se hayan expulsado las piedras.
Advertencias:
Aunque no está muy claro aún, uno de los componentes del Lepidium, el benzil-glucoxidolato, podría ocasionar algún ligero efecto secundario en personas con hipertiroidismo, y en pacientes con antecedentes de patologías tiroideas podría causarles un inicio de bocio.